viernes, 18 de mayo de 2012
Mario ha vuelto a sufrir un revés emocional y esta vez las circunstancias han sido especialmente dolorosas. Es un dolor distinto… Esta vez no se limita a la tristeza, la decepción, la sensación de abandono. Julia le ha traicionado y además ha jugado con lo más importante que tiene en su vida: los niños.
Precisamente por la rabia y por la experiencia de relaciones pasadas, Mario sabe que tiene que afrontar este sufrimiento de otra manera, con la cabeza alta, sin hundirse… Pero aceptando que nunca encontrará pareja porque el que falla, el que tiene un problema, es él mismo.
Carlitos, que ha escuchado todo esto de boca de su padre, no está dispuesto a dejar que se rinda. Sabe que su padre es un hombre increíble, una persona llena de bondad y cariño y que los desengaños amorosos han sido una cuestión de mala suerte. ¿Pero cómo convencer a Mario de que merece la pena seguir enamorándose?… ¿Cómo hacerle salir del pesimismo y la resignación?
Afortunadamente, los pequeños de la casa tienen un plan. Carlitos, con ayuda de su inseparable Lucía y la complicidad de Lucas, le prepara un regalo muy especial, muy emotivo y muy personal. Algo que capaz de llegar al corazón… ¿Pero está el corazón de Mario demasiado roto para arreglarlo?
Mientras los niños preparan su sorpresa, Mario, instalado en el resentimiento y el escepticismo, habla con Lucas, el único junto con Sandra, consciente de que Julia estaba con los Castillo por una buena razón. Lucas, de forma velada, intentará sembrar dudas en Mario, hacer que se replantee la percepción que tiene de esa “traición”. ¿Qué pasaría si Lucas le convence y Mario intenta hablar con Julia?… ¿Será Julia capaz de decirle lo que está sucediendo en realidad?… ¿Y si eso pone en Mario más en peligro que nunca?
Julia, expulsada de la familia Castillo, vuelve a la casa de Los Protegidos con Dorita. Pero allí se encuentra con una realidad durísima y sorprendente. Madre ha decidido pasar a la acción. Ella y sus secuaces de El Elefante han tomado la casa y se han llevado a los niños. Madre se ha cansado de esperar. Quiere saber cuál es el origen de los poderes, cuál es el secreto que esconden detrás esos niños mágicos… Y para ello no dudará en matar a alguien muy importante para Julia. ¿Qué hará Julia para salir de ésta?… ¿Qué será más importante, preservar el secreto o salvar la vida de esa persona tan cercana?
Por otro lado, Lucas y Sandra, los dos cómplices de Julia en su investigación, trabajan por su lado. Sandra ha descubierto unas hojas muy extrañas en el árbol de Navidad… Unas hojas que, por fuerza, tienen que pertenecer a la planta mágica de cuya existencia le habló Julia en el último capítulo. Tras compartir el descubrimiento con Lucas, Sandra decide ir a buscar a Julia a Los Protegidos. El encuentro de estas dos en la casa tendrá consecuencias muy importantes y acelerará todos los acontecimientos que rodean al origen de los poderes. Sandra, ajena a la presencia de Madre, le contará a Julia su descubrimiento sin que Julia pueda hacer nada para avisarla del peligro que corren en ese momento. Madre, recibe la noticia con regocijo. Sandra se marcha pero Julia se queda y ahora la balanza está más desequilibrada que nunca. Madre conoce el secreto de los poderes y tiene a Julia a su merced. ¿Cuál será el siguiente paso?… ¿A cuánta gente están dispuesta a matar por la planta?… ¿Tendrá Humberto la clave para encontrarla y detener esta sangría?
Lo más duro para Julia es que este enfrentamiento de poder a poder pone en peligro a los Castillo. Y Julia, atada de pies y manos, tiene que ver como su relación con Mario se desmorona, sin poder hacer nada… Porque sería revelar un punto débil, una flaqueza que Madre no dudará en utilizar. Sobre todo ahora, que madre dispone de una nueva e inquietante niña poderosa con un poder letal: Amor. Pero Julia siempre tiene un plan. ¿Conseguirá arreglárselas para salvar el secreto de los poderes y sus relación con Mario?… ¿O la presión de Madre la obligará a elegir de nuevo entre el amor y el deber?
Culebra ha estado muy cerca de marcharse un tiempo con Michelle, de renunciar a Sandra y poner distancia con los Castillo… Pero, finalmente, Culebra deja tirada a Michelle para quedarse con quién más le necesita, su familia, y aprender a sobrellevar el dolor de un amor imposible. Es una decisión difícil pero una vez que la toma, lo hace en firme. Así, cuando a la mañana siguiente Michelle se acerca a Casa de los Castillo para quitarle hierro al desencuentro de la última noche y retomar la relación como si no hubiera pasado nada. ¿Cómo reaccionará Culebra?
Mientras, Sandra, consciente de que su cura está cada vez más cerca después del último descubrimiento (las hojas de la planta mágica), teme perder a Culebra en manos de Michelle. Así que, antes de irse a buscar a Julia, interviene y se lleva a Culebra a un aparte para pedirle que la espere, sin dar más explicaciones. Cuando Culebra vuelve con Michelle, tiene más claro que nunca que lo suyo se ha acabado, que si hay una posibilidad de intentarlo, por pequeña que sea, él la esperará. Michelle, destrozada, promete venganza…
Así, Michelle, contraviniendo las órdenes de Madre, tenderá una trampa letal a Culebra y a Sandra en la que ambos caen inocentemente. Conscientes después del peligro real que están corriendo, al borde de la muerte, Sandra y Culebra ponen las cartas sobre la mesa y hablan al fin de todo lo que está pasando en Valleperdido: Madre, la planta mágica, la verdad de Julia… Son confesiones que les devuelven a la complicidad, al amor verdadero que siempre han sentido el uno por el otro, la magia de la pareja Sandra – Culebra. ¿Serán capaces de salir de ésta?… ¿Sacrificará uno su vida para salvar al otro?… ¿Descubrirán quién está detrás de tan siniestro plan?
Malas noticias. Rosa no era consciente hasta ahora, pero este año no podrá disfrutar de los mayores placeres que le brinda el Astoria: competir y derrotar a su máxima rival y oponente, Tita, en el concurso anual de talentos. Sin Claudia, Borjita es incapaz de representar el número de danza con el que cada año se imponía en el certamen. Rosa está dispuesta a ser una mera observadora en esta edición, pero hay algo que le hace cambiar de opinión: las provocaciones de Tita que, convencida de que esta vez va a arrasar con el espectáculo que ha preparado su pequeña Margarita, desafía bravucona a Rosa. Lo malo es que el reto incluye a la pequeña y torpe Chelito. Pero Rosa no se amilana, tiene demasiado orgullo como para dejar que Tita se siga jactando… ¿Será Rosa capaz de convertir a Chelito en una esbelta bailarina de Ballet?… ¿Y cómo afrontará Borjita el drástico cambio de pareja?
Esas y otras dudas que agobian a madre e hijo, son temas menores para una sacrificada Chelito que ve en ese concurso su gran oportunidad de ganar puntos, respeto y cariño ante los Ruano. Está dispuesta a lo que sea por que Rosa se convierta en su mamá… Incluso a someterse a un entrenamiento agotador, una dieta espartana y un curso acelerado de danza clásica. ¿Será capaz de obrar el milagro?… ¿O nos enfrentamos a una de las actuaciones más catastróficas de todos los tiempos en el Astoria?
viernes, 4 de mayo de 2012
Imágenes promocionales y sinopsis ''Sin miedo'' 3x09
Lucas lleva los últimos días metido de lleno en la investigación del origen de los poderes y todos los misterios que la rodean. Junto a Sandra ha encontrado un lugar, un protagonismo que le hace sentirse útil, importante, feliz… Pero todo se viene abajo con una llamada.
Es su hermano Mateo y tiene que contarle algo muy serio. Sus padres están muy graves en el hospital y le necesitan a su lado, en Santander, lejos de Valle Perdido… El impacto de la noticia en Lucas es devastador. Hay sentimientos encontrados. Por un lado, el rencor hacia una familia que le abandonó. La cabeza le pide que siga su camino, su vida en Valle Perdido, sin mirar atrás, sin preocuparse por aquellos que le rechazaron.
Pero Lucas tiene un corazón demasiado grande para el rencor. Así que, por otro lado, siente que tiene que estar con ellos, que necesita saber que él no les ha fallado cuando le necesitaban. Tal vez ésta sea la última vez que vea a sus padres con vida…
Las dudas le bloquean, le tienen ausente de esa investigación que había alimentado sus ilusiones…Está desorientado, perdido y, sin embargo, aún le espera una sorpresa mayúscula: la llegada de su hermano a Valle Perdido. Mateo se presenta en el instituto, consciente de que un tema así hay que tratarlo en persona, cara a cara, mirándose a los ojos. Es un encuentro revelador, en el que Lucas descubre que en sus padres sigue habiendo un poso de bondad, de cariño hacia un hijo al que nunca quisieron perder… ¿Es verdad lo que dice Mateo?… ¿Es posible que aún haya esperanza para él con esa familia que parecía tan lejos?… ¿Y si vuelve a Santander y se olvida de Valle Perdido para siempre?
Afortunadamente, Lucas no está solo en todo este proceso. Sandra es su cómplice, su confidente. Cuando se entera de lo que está pasando intenta advertirle. Marcharse de Valle Perdido significa dejar atrás su vida con los Castillo. Si algo sucede en Valle Perdido, si les descubriesen, todos tendrían que huir y volver a esconderse… Y Lucas no podría encontrarles. ¿Está dispuesto a separarse de los que más le han querido y entendido?… ¿Cuál es, en realidad, su verdadera familia?
Y lo peor está por llegar. Esta historia, aparentemente emocional, se convierte en un relato de tensión, acción y suspense al descubrir que lo que realmente está en juego es la vida de Lucas. Mateo esconde un oscuro secreto que pondrá a su hermano y a él mismo en peligro de muerte. Y detrás de ese secreto, de esa amenaza velada, la mente malvada, calculadora y retorcida de Madre. Esta vez recurre a un nuevo cómplice, un niño con un poder nunca antes visto en Los Protegidos y que sería capaz de doblegar hasta al más poderoso de nuestros héroes. ¿Qué pretenden Madre y su nuevo niño poderoso?… ¿Qué esconde Mateo?… ¿Será éste el final de Lucas en Valle Perdido?…
Sandra ha hecho grandes progresos en sus investigaciones junto a Lucas. Ahora tiene en su poder un viejo vinilo con un mensaje misterioso y a la vez revelador: existe una cura para los poderes y Humberto conoce la clave para desarrollarla. Pero esas palabras esconden a la vez un protagonista desconcertante, el destinatario del mensaje, la hija de Humberto. ¿Dónde está?… ¿Quién es?… ¿Podrá ella ayudarles a encontrar la cura? Sandra se apoya en esto y en un recorte de prensa con una foto y una fecha que estaba entre los papeles de la investigación. Es el mismo recorte que condujo a Leo y a Culebra a Villa Dorita semanas atrás. Sandra sospecha que en ese papel está la clave y cree que si va a la hemeroteca de Valle Perdido y es capaz de encontrar el periódico original, dará con la información sobre Humberto que anda buscando. Así arranca una aventura que esta vez Sandra librará en solitario y que la obligará a enfrentarse a obstáculos sorprendentes recurriendo a sus poderes…
Pero lo que no puede sospechar es que esa misma mañana, mientras ponía el vinilo en su habitación, Julia ha escuchado la música desde la suya. Y es una canción tan reconocible, tan de su pasado, que Julia ha recibido cada nota como un golpe en el corazón, poniéndola de repente sobre la pista de ese disco misterioso y olvidado. ¿Qué hace Sandra escuchando esa canción?… ¿Por qué ahora?… ¿Por qué en Valle Perdido? Julia intenta hacerse con él pero Sandra la sorprende en su habitación provocando un primer desencuentro que tendrá continuidad poco tiempo después, cuando Sandra descubra que alguien le ha robado el disco. ¿Quién ha sido?… ¿Tendrá Julia algo que ver?… ¿Y que pasaría si Julia escuchase el mensaje que dejó su padre para ella en el vinilo? Con cada giro, con cada nuevo enfrentamiento entre Julia y Sandra a lo largo del capítulo, irá creciendo la amenaza de una revelación casi imposible de esconder, un descubrimiento que puede convertir a Sandra y Julia en enemigas irreconciliables o compañeras de batalla.
Sólo hay una cosa capaz de distraer a Julia de su misión, su relación con Mario. Están mejor que nunca, hay una complicidad magnética, como si todo les empujase a estar juntos. Pero cada uno, por sus propios miedos, prefiere bajar la mirada y seguir su camino sin enfrentarse a una relación que podría ser maravillosa. Lo curioso es que estas sensaciones encontradas las perciben los niños, Lucía y Carlitos, conscientes de que Mario y Julia se miran de una forma especial… ¿Se gustan? ¿Y por qué no son novios? Son preguntas que se hacen y que necesitan respuesta, así que planean un divertido interrogatorio (Carlitos con Julia y Lucía con Mario) para sacar de cada uno las verdades que necesitan oír.
Al descubrir que lo que bloquea a Mario y a Julia es el miedo, Carlitos y Lucía deciden utilizar los mismos “trucos” que ellos mismos han utilizado desde pequeñitos para enfrentarse a sus miedos: a la oscuridad, a los monstruos, a las pesadillas… Es un plan tan infantil, tan lleno de magia, tan sencillo… Que podría funcionar. ¿Y que pasaría si Julia y Mario superasen sus miedos?… ¿Se producirá por fin ese acercamiento que llevamos tantos capítulos esperando?
Culebra está al límite de sus emociones. Levantarse cada día y tener que ver, escuchar y sentir a Sandra tan cerca sin poder estar con ella le está destrozando por dentro. Ese dolor, esa frustración lleva días empujándole hacia Michelle, y hoy, más dolido que nunca, le lanza hacia ella con tanta fuerza que podría sacarle incluso de esa casa, de esa familia, de esa vida…
Tras sorprender a Michelle y Martín en una discusión virulenta e intervenir en su defensa, Culebra se marcha con Michelle a pasar el día fuera de ese entorno que parece estar machacándoles a ambos. Cogen la moto y recorren libres las carreteras del bosque. Allí encuentran el viejo camping de Valle Perdido, un lugar extraño, medio abandonado… Pero que hará que Michelle saque a relucir una parte de ella, más tierna, más íntima, que nadie conocía y que hará que conecte con Culebra de una manera muy especial. Los mejores momentos de su vida los pasó junto a su familia, veraneando en una caravana como las del camping, disfrutando de sus padres antes de que se los arrebataran. El discurso y la confidencia emocionan a Culebra, que decide prepararle una sorpresa muy especial en una de esas caravanas.
Cuanto más tiempo pasan juntos mejor se entienden, más se identifican, más se acercan… Hasta que sucede lo inevitable: Michelle y Culebra se besan. Es un momento de pasión, de dulzura y desahogo para los dos… Un instante emocionante que sólo puede romper una persona: Madre. Una llamada hará que todo cambie, que esa aventura romántica, se convierta en una cuenta atrás que amenace gravemente la integridad física y emocional de Culebra y de la propia Michelle, cuyos poderes se verán afectados de una manera sorprendente por culpa de unas emociones que le hacen dudar como nunca ha dudado. ¿Será consciente Culebra del peligro que se cierne sobre él?… ¿Será Michelle capaz de hacerle olvidar a Sandra?… ¿Qué pasará cuando Sandra se entere de lo que ha estado haciendo?
Antonio Ruano está desolado. Rosa está más lejos que nunca, ya ni siquiera sabe si le quiere, no le grita, no le corrige, no le habla… Jamás se había comportado así y no lo puede soportar. Él quiere a su Rosita Ruano de vuelta pero no tiene ni la más remota idea de cómo reconquistarla. Afortunadamente (o no), cuenta con el consejo de su amigo Mario y de su hijo Borja, que la conoce mejor que nadie y es el único capaz de sacar de Rosa Ruano la clave para recuperar su amor.
Entre los tres trazan un plan espectacular, loco y divertidísimo para convertir a Antonio en un hombre capaz de volver a enamorar a Rosa. Claro, que con las ideas de estos tres “expertos” en mujeres, construir un plan sencillo y efectivo se convierte en misión imposible. Lo que pretendía ser un cambio de look rompedor y un número musical cautivador se convierte en un “espectáculo” que Rosa no le perdonará fácilmente. ¿Conseguirá Antonio volver a ganarse el corazón de Rosa o la perderá para siempre? Es un doble salto mortal, y sin red.
viernes, 27 de abril de 2012
Imágenes y sinposis promocionales ''C'est à Paneme'' 3x08
Han pasado unas semanas desde que Leo le salvó la vida a Culebra, después de retroceder en el tiempo. Ahora se ha ido a buscar a sus padres, para que le acepten tal y como es, con su nuevo poder.
Culebra ha dejado de investigar, Leo le dijo que si seguía Sandra moriría, así que ha tirado todos los papeles a la basura y ha decidido empezar de cero. Ahora tiene más claro que nunca que si quiere a Sandra se tiene que separar de ella. Pero a Sandra le da igual, ella no va a tirar la toalla y, aunque también sabe que su vida está en peligro, ella va a seguir hasta el final, hasta el origen de todo, porque sólo así podrá curarse y estar con la persona que más quiere.
Por este motivo, cuando Sandra ve a Culebra tirar los papeles de Humberto a la basura no duda en ir a por ellos. Sandra los deja encima de la cama e intenta darles sentido. Es difícil, hay letras, números, símbolos… Parece dentro de un laberinto intentando descifrar tantos datos, y justo ahí Lucas la pilla. Sandra intenta disimular, demasiado tarde. Lucas quiere saber, pero antes Sandra le hace prometer que no le contará nada a Culebra. Lucas acepta y Sandra le enseña los papeles de Humberto, todavía no sabe qué significan, pero tiene seguro que tienen algo que ver con lo que les pasa a ellos.
Lucas mira atentamente las letras, y llega a una conclusión, esas letras no son símbolos químicos, son notas musicales. Los ingleses utilizan letras para representar la música. Lo que para nosotros es DO, RE, Mi… para ellos es C, D, E. Sandra escucha la explicación de Lucas y no sale de su asombro. ¿Y qué tiene que ver la música con los poderes? Ese será el primer misterio que Sandra y Lucas van a tener que resolver. Lucas mira en uno de los papeles y reconoce el símbolo de una editorial de música. Es de la vieja tienda de música de Valleperdido. Igual allí encuentran las respuestas.
Sandra y Lucas irán a la tienda de música y allí descubrirán que esas notas musicales son mucho más importantes de lo que ellos creer. Se encontrarán con un anciano, ciego y enfermo que les encerrará. Tendrá que ingeniárselas para no desvelar de dónde han sacado tanta información y se pondrán en peligro. Pero lo más importante es que el anciano confundirá a Sandra con otra persona ¿quién? Una mujer que Humberto le dijo al anciano que iría ¿Julia? Y a la que tenía que darle algo. Sandra por fin verá la luz, las investigaciones parece que le llevan a alguna parte, pero para que pase todo esto necesitará el medallón. Sandra tendrá que volver a casa, coger el medallón y volver a la tienda, pero tendrá que hacerlo sola.
Pero lo que no sabe Sandra es que cuando vuelva a la tienda se va a encontrar con una desagradable sorpresa. ¿Será una trampa de madre? ¿Conseguirá Sandra averiguar qué es eso que Humberto esconde en la tienda? Y lo más importante ¿Qué tendrá que ver esa partitura en todo esto? Puede que al final Leo tenga razón y Sandra está más en peligro que nunca.
Madre está desesperada. Su plan de separar a la familia va demasiado lento. Madre quiere a la familia ya. Así que planea atacar al epicentro, al pilar de la casa, quiere ir a por Mario. A Martín no le parece buena idea, los niños son más débiles. Pero Madre no opina igual. Mario tiene un secreto, y eso lo convierte en el más vulnerable de todos. Un secreto que hará tambalear su relación con Carlitos. Y una vez esa relación esté rota lo demás será pan comido. Madre tiene claro que esta estrategia no va a fallar, además, ahora tienen a Julia distraída con lo de su padre, así que es el mejor momento para atacar a la familia. Los frentes están claros, Martín se hará cargo de Carlitos y Michelle se irá a por Culebra, no hay tiempo que perder.
En el bar, Martín aprovecha que Mario está lavando los servicios para contarle una historia a Carlitos. Es la historia de una mujer que abandonó a su hijo porque quería vivir la vida y cuando iba en el coche se mató. Pero lo peor no era la madre que ya no quería a su hijo, lo peor fue el padre, que siempre le ocultó la verdad, le dijo a su hijo que su madre siempre le quiso y eso era todo mentira.
Carlitos no para de darle a la cabeza, de pensar en esa historia que Martín le ha contado. Así que le pregunta a Mario cosas a cerca de su madre, por qué cogió aquel día el coche, dónde iba… Mario no entiende a qué viene tanta curiosidad, pero Carlitos insiste hasta que Mario no puede más y le confiesa que su madre se fue porque él se lo pidió, porque ya no la quería. Carlitos se queda blanco, ahora tiene claro que la culpa de todo es de su padre, si él no le hubiera dicho eso, ella nunca hubiera cogido el coche y nunca se hubiera matado.
Mario ha abierto la caja de Pandora, pero en realidad, ése no es el secreto que oculta. Mario ha vuelto a contarle una mentira a Carlitos, porque no quiere que su hijo sepa la verdad. ¿Pero cuál es esa verdad? Y sobre todo, ¿tan grave es para que no se la pueda contar a Carlitos?
Puede que sí, porque cuando Carlitos se entera de toda la verdad, no querrá volver a ver a su padre y se escapará al bosque con tan mala suerte de caer en un pozo. Ahora el niño está perdido y solo, la mejor oportunidad del clan elefante de hacerse con un niño poderoso sin que nadie sospeche.
¿Conseguirá Mario encontrar a Carlitos antes que Martín? ¿Acabará Carlitos en las manos de Madre o conseguirá Julia salvarle? ¿Y Humberto? ¿Qué plan tienen pensado los del elefante con Humberto?
Mientras, Michelle aprovechará toda esta tensión para acercarse más a Culebra, ella sabe que está pasando por malos momentos y sabe cómo tiene que atacar. Culebra no será una presa fácil, pero puede que al final la cabeza venza al corazón y Culebra tome la decisión más difícil de su vida. ¿Tendrá esto algo que ver con Sandra?
Y en casa de los Ruano la tensión viene por el lado menos inesperado y es que.. ¿Qué pasaría si Rosa Ruano estuviera embarazada? ¿Qué pasaría si de repente hubiera un ruanito más en Valleperdido?
Parece que ni a Rosa ni a Antonio les hace mucha gracia, pero Rosa tiene una falta y eso ya sabe lo que significa. Rosa mira el predictor… y al final descubre que no lo está. Pero hay algo que Rosa ha sentido durante esta incertidumbre y que no la deja dormir. ¿Y si volvieran a ser padres? ¿por qué no? Ella es joven todavía, tiene mucho que dar y hay muchos niños que necesitan un hogar. Rosa lo tiene claro, quiere adoptar. A Antonio no le parece una buena idea, ¿Padres? ¿A nuestra edad? Ellos ya han criado dos hijos, ya han hecho ese trabajo, ahora toca descansar. Pero Rosa lo tiene claro y no hay marcha atrás.
Antonio intentará quitarle de la cabeza esa idea y lo primero que hará será comprarle un perro, pero eso la terminará por ofender más. Rosa lo tiene todo planeado, esa misma tarde tienen una entrevista con la de la embajada china y quiere que todo salga bien.
Pero Antonio, que no está de acuerdo con su mujer, tendrá que ingeniárselas para que esa entrevista no llegue a buen puerto. Será difícil siendo la familia modelo de Valleperdido, pero nadie sabe hasta qué punto Antonio está dispuesto a llegar con tal de salirse con la suya. Aunque al final puede que se arrepiente de haber llegado tan lejos, porque descubrirá una verdad que tal vez nunca le hubiera gustado escuchar.
sábado, 21 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Sinopsis e imágenes promocionales 3x07 ''La vida sin Culebra''
El cielo de Valleperdido ya no tiene el mismo color, no brillan las estrellas y el viento sopla fuerte, rabioso. Sandra está arrodillada en el suelo abrazada al cuerpo inerte de Culebra. Intenta reanimarlo para que abra los ojos y la mire, aunque sea por última vez, pero ya nada vale porque Culebra se ha ido para siempre. Entonces Sandra furiosa mira al cielo y, rabiosa de dolor, lanza dos enormes rayos que provocan truenos y relámpagos.
Para Julia también ha sido un golpe muy duro. Ella también sabe que hay un antes y un después de la muerte de Culebra, pero lo tiene claro, ahora lo más importante es estar con la familia. Lo que no sabe Julia es que Dorita se ha dado cuenta de algo muy serio y tiene otros planes reservados para ella.
Todos sufren a su manera e intentan superar este duro golpe, pero lo que ninguno de ellos puede sospechar es que la muerte de Culebra, además del dolor y la pena, provocará la mayor crisis nunca antes vivida en la familia Castillo. Porque… ¿Qué pasaría si alguien descubriera que la familia Castillo no es quién dice ser? ¿Qué pasaría si tus vecinos y amigos descubrieran que le has estado mintiendo todo este tiempo? ¿Qué pasaría si la policía quisiera llevarse a tus hijos?
Aquí empieza una nueva aventura para la familia Castillo. Una aventura que les llevará hasta el límite, hasta un punto de no retorno. Un punto en el que Julia tendrá que tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Porque si alguna vez esta familia le ha importado es el momento de demostrarlo. Ella sabe que puede salvarles de este trágico final, pero tendrá que descubrir su verdadera identidad, confesar quién es, que ha estado mintiendo y que sólo quiere ayudarles. Pero… ¿Estará Mario preparado para escuchar todo esto en el momento en el que su familia está en peligro? ¿Confiará Mario en Julia después de saber toda la verdad? ¿Y qué pasará cuando la familia Ruano se entere de todo? ¿De parte de quién estará? ¿Hará Rosa algo para ayudar a sus vecinos o los entregará a la policía?
Leo se siente frustrado después de la muerte del que hasta ahora se había convertido en su mejor amigo. Cuando va al colegio a recoger sus cosas de la taquilla tiene una experiencia única. Leo acude rápidamente a Sandra y le cuenta todo lo que le ha pasado en el colegio.
Lo que ninguno de los dos se puede imaginar es que Martín y Michelle van detrás de sus pasos. Martín acaba de confesar a Madre que Leo pudo ver quién conducía el coche del accidente. Madre se enfada con ellos. Está furiosa porque todo les salga mal, porque sean tan torpes. Pero no va a permitir que su plan se descubra, ya ha perdido bastante con la muerte de Culebra, así que no va a consentir más errores. Hay que ir a por Leo, ése va a ser su próximo objetivo y no consentirá más fallos.
Michelle y Martín se presentan en el colegio y tienden una emboscada a Leo y Sandra. Ninguno de los dos tiene las mínimas sospechas de lo que está a punto de pasar, pero Sandra ve un elefante en el llavero de Martín y entiende qué pasa.
Sandra y Leo despiertan en el almacén del bar, atados de pies y manos. Sandra no tiene electricidad, no se pueden soltar y lo necesita más que nunca, porque tiene que aviar a Mario de quiénes son en realidad Martín y Michelle. La familia está nuevamente en peligro y Sandra tiene que avisarles. Pero Sandra no sabe que en casa las cosas no pintan mejor. Antonio intenta mediar con Mario y la policía para que Mario les entregue a los niños. Mario nunca va a permitir que le quiten a sus hijos. Así que si tienen que entrar lo harán a la fuerza.
Leo y Sandra intentan desatarse. Pero ninguno de los dos puede, Sandra está sin energía y Leo no puede moverse. Mientras, en casa, las cosas cada vez se ponen más complicadas. La policía lo tiene claro, esos niños son muy valiosos y va a ir a por ellos y lo peor es que Mario lo sabe y no puede hacer nada. La familia vive el peor momento desde que llegó a Valleperdido, puede que esté viviendo su verdadero final. Todos están acorralados, Sandra y Leo atados de pies y manos en el almacén y Mario, Julia y los niños en casa sin saber por dónde escapar de la policía. Todos están en peligro, pero hay alguien que puede sacarlos de ahí.
Empieza la tormenta y empiezan a caer las primeras gotas sobre la cara de Sandra y de Culebra. Y en el bosque la planta mágica se marchita y caen sus hojas al suelo, como si fueran lágrimas de pena, como si la planta supiese que uno de los suyos, un poderoso acaba de morir.
En casa, Lucía y Carlitos terminan de hinchar unos globos, cuando una fuete luz ilumina sus rostros. Son los rayos de la tormenta, pero no es una tormenta cualquiera y Lucía lo sabe. Ha notado un pálpito en su corazón, algo que nunca antes había sentido. Lucía se asoma a la ventana intranquila, ¿Qué habrá pasado? Entonces Sandra entra por la puerta. Las dos se miran sin decirse una palabra, pero no hace falta porque Lucía lo entiende todo. Ya sabe por qué el cielo está gris, por qué ha tenido ese pálpito… Ya sabe que Culebra ha muerto.
La vida sin Culebra empieza ahora, al día siguiente, cuando todos tienen que asimilar que nunca más lo volverán a ver. Lucía, por ejemplo, se ha quedado a dormir en la cama de Culebra y no quiere bajar, ese es el único lugar dónde le puede sentir como si no se hubiera ido. Además, quiere despedirse de él y Mario no la deja ir al cementerio, así que tendrá que buscarse otra manera de despedirse de Culebra, algo más pequeño, algo que quede entre ellos dos.
Sandra está desolada, triste y sin energía, su poder ya no funciona. Lucas intenta animarla, pero ella no quiere ir al cementerio y recordar a Culebra así, dentro de una caja, muerto. Lucas la entiende pero tiene que hacer un esfuerzo, por él, por Carlitos y Lucía. Ahora son ellos los que les tienen que cuidar, ahora es él el hermano mayor, pero no puede hacerlo solo, ella le tiene que ayudar.Para Julia también ha sido un golpe muy duro. Ella también sabe que hay un antes y un después de la muerte de Culebra, pero lo tiene claro, ahora lo más importante es estar con la familia. Lo que no sabe Julia es que Dorita se ha dado cuenta de algo muy serio y tiene otros planes reservados para ella.
Todos sufren a su manera e intentan superar este duro golpe, pero lo que ninguno de ellos puede sospechar es que la muerte de Culebra, además del dolor y la pena, provocará la mayor crisis nunca antes vivida en la familia Castillo. Porque… ¿Qué pasaría si alguien descubriera que la familia Castillo no es quién dice ser? ¿Qué pasaría si tus vecinos y amigos descubrieran que le has estado mintiendo todo este tiempo? ¿Qué pasaría si la policía quisiera llevarse a tus hijos?
Aquí empieza una nueva aventura para la familia Castillo. Una aventura que les llevará hasta el límite, hasta un punto de no retorno. Un punto en el que Julia tendrá que tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Porque si alguna vez esta familia le ha importado es el momento de demostrarlo. Ella sabe que puede salvarles de este trágico final, pero tendrá que descubrir su verdadera identidad, confesar quién es, que ha estado mintiendo y que sólo quiere ayudarles. Pero… ¿Estará Mario preparado para escuchar todo esto en el momento en el que su familia está en peligro? ¿Confiará Mario en Julia después de saber toda la verdad? ¿Y qué pasará cuando la familia Ruano se entere de todo? ¿De parte de quién estará? ¿Hará Rosa algo para ayudar a sus vecinos o los entregará a la policía?
Leo se siente frustrado después de la muerte del que hasta ahora se había convertido en su mejor amigo. Cuando va al colegio a recoger sus cosas de la taquilla tiene una experiencia única. Leo acude rápidamente a Sandra y le cuenta todo lo que le ha pasado en el colegio.
Lo que ninguno de los dos se puede imaginar es que Martín y Michelle van detrás de sus pasos. Martín acaba de confesar a Madre que Leo pudo ver quién conducía el coche del accidente. Madre se enfada con ellos. Está furiosa porque todo les salga mal, porque sean tan torpes. Pero no va a permitir que su plan se descubra, ya ha perdido bastante con la muerte de Culebra, así que no va a consentir más errores. Hay que ir a por Leo, ése va a ser su próximo objetivo y no consentirá más fallos.
Michelle y Martín se presentan en el colegio y tienden una emboscada a Leo y Sandra. Ninguno de los dos tiene las mínimas sospechas de lo que está a punto de pasar, pero Sandra ve un elefante en el llavero de Martín y entiende qué pasa.
Sandra y Leo despiertan en el almacén del bar, atados de pies y manos. Sandra no tiene electricidad, no se pueden soltar y lo necesita más que nunca, porque tiene que aviar a Mario de quiénes son en realidad Martín y Michelle. La familia está nuevamente en peligro y Sandra tiene que avisarles. Pero Sandra no sabe que en casa las cosas no pintan mejor. Antonio intenta mediar con Mario y la policía para que Mario les entregue a los niños. Mario nunca va a permitir que le quiten a sus hijos. Así que si tienen que entrar lo harán a la fuerza.
Leo y Sandra intentan desatarse. Pero ninguno de los dos puede, Sandra está sin energía y Leo no puede moverse. Mientras, en casa, las cosas cada vez se ponen más complicadas. La policía lo tiene claro, esos niños son muy valiosos y va a ir a por ellos y lo peor es que Mario lo sabe y no puede hacer nada. La familia vive el peor momento desde que llegó a Valleperdido, puede que esté viviendo su verdadero final. Todos están acorralados, Sandra y Leo atados de pies y manos en el almacén y Mario, Julia y los niños en casa sin saber por dónde escapar de la policía. Todos están en peligro, pero hay alguien que puede sacarlos de ahí.
viernes, 13 de abril de 2012
Sinopsis e imágenes promocionales 3x06 ''te quiero''
Desde que Julia se ha instalado en casa de los Castillo está más feliz que nunca. Siente que tiene una familia y, aunque no estaba dentro de lo previsto, se está enamorando de Mario. Pero no puede olvidar el tormentoso pasado que ha hecho que termine en esa casa.
La realidad es que la está engañando para protegerla. No quiere decirle que está detrás de un hombre y una cura que ni siquiera sabe si existe. La discusión termina por sacar de la casa a Culebra. Sandra, muy afectada, se queda con Leo y juntos y por casualidad encuentran un antiguo laboratorio calcinado. Dado su mal estado, el techo se les viene encima y Sandra y Leo se quedan encerrados… Desesperados, intentan encontrar un modo de salir, sin éxito. Los nervios hacen que las lenguas se disparen, y Leo termina confesándole a Sandra que sabe lo de sus poderes y que a él también le está ocurriendo algo parecido.
Por eso fueron Culebra y él a Villa Dorita, en busca de un remedio para curarse, para curarla a ella. Sandra, emocionada al saber que Culebra sigue pensando en ella, pone todo el ímpetu en enviarle un mensaje para que vaya a buscarles… Culebra lo hace justo cuando el techo está a punto de desplomarse sobre sus cabezas. El único modo de evitarlo es parando el tiempo. A pesar de las dificultades, Leo lo consigue, alentado por la declaración de amor que Culebra le hace a Sandra.
Michelle sigue detrás de descubrir el poder de Leo. Por eso, al escuchar que Sandra va a un lugar llamado Villa Dorita en el que están Leo y Culebra, no duda en seguirla. Allí descubre algo que no esperaba: Sandra y Culebra están enamorados. Consciente de la gravedad de la situación, sus objetivos cambian y destrozar esa pareja se convierte en su prioridad. Por eso decide seguir a Culebra cuando sale de Villa Dorita, enfadado tras la discusión con Sandra.
Michelle sabe que no lo tiene fácil para ganarse al chico, así que utiliza una araña venenosa para que le pique. De esa manera, Culebra se ve obligado a aceptar su ayuda y descubre una chica muy diferente de la que creía conocer. Aunque Michelle le atrae, no lo hace tanto como para aceptar el beso que ella intenta darle. Su verdadero amor es Sandra, aunque aún no se atreva a decirlo en voz alta.
Borja Ruano se está haciendo un hombrecito. La prueba es el mostacho de pelo bien negro con el que ha amanecido. A Antonio le llena de orgullo ver que su hijo va a ser tan peludo como él. En cambio a Rosa le llevan los demonios al pensar que, en nada, el niño tendrá edad como para afeitarse. Por eso se niega a quitarle el bigote, a pesar de que a Borja le está traumatizando; se ha convertido en el centro de las burlas de los niños de su clase.
Desesperado intenta quitárselo con una pócima y hasta sobornando a Lucas para que se lo afeite. Su madre, harta, le da permiso para decolorárselo, pero Borja se equivoca y se llena la cara de crema depilatoria que le quema de arriba abajo, además de quedarse sin cejas. La culpa la tiene Rosa, pero no por no haberle ayudado a quitarse el bigote, sino porque se niega a asumir que su hijo se está haciendo mayor. Tiene miedo de que le ocurra lo mismo que con Claudia, que se marche. Es Lucas el que le hace ver a Rosa que el bigote de su hijo significa que está creciendo, pero eso no es sinónimo de que se vaya a separar de ella, sino de que la necesita más que nunca.
Julia estuvo en el origen de los poderes. Su padre, Humberto, estaba buscando la solución para curar la extraña enfermedad de su hermano Darío. Pero lo que encontraron en los pasillos Villa Dorita fue otra cosa muy diferente, algo que desencadenó el futuro de muchos niños inocentes.
Mario nota que algo la atormenta, la escucha gritar en sueños, y se ha propuesto que Julia se abra a él. Después de mucho intentarlo lo consigue mientras comparten una copa de vino. Julia le cuenta las verdades, pero sólo a medias. No puede decirle que en realidad es la culpable de que sus hijos estén en peligro.
Carlitos y Lucía están muy preocupados por la relación de Sandra y Culebra. Les ven más separados que nunca. Lucía sabe que Culebra está enamorado de ella, y no entiende por qué no se lo dice. Sobre todo ahora que Sandra teme que Culebra se esté olvidando de ella. Los niños no comprenden por qué los mayores no se dicen que se quieren, así que ven necesario recurrir a la magia para conseguirlo; Carlitos tiene un cuento de alquimia y está seguro de que podría hacer una pócima mágica de amor que solucionara todos los problemas de Sandra y Culebra.
Julia les regala un juego de alquimia para que lo lleven a cabo, sin saber que Martín ha cambiado el contenido de los frascos del bote y en cualquier momento esa pócima puede estallar. Julia lo evita justo antes de que Carlitos se la trague… Consciente de que ha sido Martín el que quería hacerle daño a los ñinos, Julia no está dispuesta a tolerar por más tiempo esa guerra fría. Pone las cartas sobre la mesa y le amenaza, cara a cara, advirtiéndole de lo que le ocurrirá si vuelve a acercarse a los niños. Julia no sabe que Martín guarda una sorpresa en la trastienda del bar, algo inesperado y sorprendente, tanto que cambiará el rumbo de sus planes.
Leo y Culebra están dispuestos a encontrar a Humberto y, con él, la solución para lo que les ocurre. Culebra lo hace por Sandra, para poder estar con ella; si encontrara a ese hombre, podría curarla y al fin estar juntos. Por eso, y sólo contándoselo a Lucía, va con Leo hasta Villa Dorita en busca de alguna pista del paradero de ese hombre. Sandra, alarmada por Lucía, que está preocupada por su hermano mayor, va también allí, desconcertada al saber que Culebra está en ese sitio tan peligroso por ella. Da igual lo que le haya dicho la pequeña. Cuando Sandra se lo pregunta, Culebra le asegura que no está en Villa Dorita por ella ni nada parecido. Ha pasado página y ya no quiere saber nada de su relación.
Por eso fueron Culebra y él a Villa Dorita, en busca de un remedio para curarse, para curarla a ella. Sandra, emocionada al saber que Culebra sigue pensando en ella, pone todo el ímpetu en enviarle un mensaje para que vaya a buscarles… Culebra lo hace justo cuando el techo está a punto de desplomarse sobre sus cabezas. El único modo de evitarlo es parando el tiempo. A pesar de las dificultades, Leo lo consigue, alentado por la declaración de amor que Culebra le hace a Sandra.
Michelle sigue detrás de descubrir el poder de Leo. Por eso, al escuchar que Sandra va a un lugar llamado Villa Dorita en el que están Leo y Culebra, no duda en seguirla. Allí descubre algo que no esperaba: Sandra y Culebra están enamorados. Consciente de la gravedad de la situación, sus objetivos cambian y destrozar esa pareja se convierte en su prioridad. Por eso decide seguir a Culebra cuando sale de Villa Dorita, enfadado tras la discusión con Sandra.
Michelle sabe que no lo tiene fácil para ganarse al chico, así que utiliza una araña venenosa para que le pique. De esa manera, Culebra se ve obligado a aceptar su ayuda y descubre una chica muy diferente de la que creía conocer. Aunque Michelle le atrae, no lo hace tanto como para aceptar el beso que ella intenta darle. Su verdadero amor es Sandra, aunque aún no se atreva a decirlo en voz alta.
Borja Ruano se está haciendo un hombrecito. La prueba es el mostacho de pelo bien negro con el que ha amanecido. A Antonio le llena de orgullo ver que su hijo va a ser tan peludo como él. En cambio a Rosa le llevan los demonios al pensar que, en nada, el niño tendrá edad como para afeitarse. Por eso se niega a quitarle el bigote, a pesar de que a Borja le está traumatizando; se ha convertido en el centro de las burlas de los niños de su clase.
Desesperado intenta quitárselo con una pócima y hasta sobornando a Lucas para que se lo afeite. Su madre, harta, le da permiso para decolorárselo, pero Borja se equivoca y se llena la cara de crema depilatoria que le quema de arriba abajo, además de quedarse sin cejas. La culpa la tiene Rosa, pero no por no haberle ayudado a quitarse el bigote, sino porque se niega a asumir que su hijo se está haciendo mayor. Tiene miedo de que le ocurra lo mismo que con Claudia, que se marche. Es Lucas el que le hace ver a Rosa que el bigote de su hijo significa que está creciendo, pero eso no es sinónimo de que se vaya a separar de ella, sino de que la necesita más que nunca.
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